Madre solo hay una. Pero cada padre es un enigma. Y todo hijo necesita resolverlo. Un escritor, miembro de la comunidad española en Buenos Aires, intenta descifrar la verdadera personalidad de su padre años después de su muerte.
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Marcial Fernández, emigrante asturiano, como tantos hombres de su época siempre tuvo dificultades para comunicarse con su hijo, a quien castigó con años de silencio y disgusto al descubrir su pasión literaria. El único vínculo entre ellos fueron las películas del Hollywood clásico que veían por televisión, una educación sentimental llena de sutilezas y malentendidos que Marcial impartía de manera indirecta. A medida que avanza en la reconstrucción de su historia, el narrador halla indicios de que su padre llevó una vida secreta y se obsesiona con descubrirla. Una novela tremendamente bella y dolorosa, escrita con gran pulso narrativo y hasta con toques de suspense, que no solo homenajea a los sufridos migrantes españoles y a las películas que formaron nuestra personalidad, sino que se adentra en los misterios familiares más recónditos y en la relación muchas veces espinosa entre padres e hijos que se aman. (4e de couverture)